Magnesio: el mineral que casi todos tienen deficiente
¿Por qué casi todos tenemos deficiencia de magnesio?
El magnesio participa en más de 300 reacciones enzimáticas en el cuerpo humano: síntesis de proteínas, función muscular y nerviosa, control de glucosa en sangre y regulación de la presión arterial. A pesar de su importancia, estudios estiman que el 70–80% de la población no consume la cantidad diaria recomendada. La causa principal: dietas ricas en ultraprocesados y suelos agrícolas con menor contenido mineral que hace 50 años.
Señales de que podrías necesitarlo
El déficit de magnesio se manifiesta de formas muy variadas: calambres musculares nocturnos, dificultad para conciliar el sueño, irritabilidad, dolores de cabeza frecuentes, estreñimiento y sensación de ansiedad sin causa aparente. También se asocia con resistencia a la insulina y síndrome premenstrual más intenso.
¿Qué forma de magnesio elegir?
No todos los suplementos son iguales. El glicinato de magnesio es mi favorito para mejorar el sueño y reducir el estrés: tiene alta biodisponibilidad y no tiene efecto laxante. El malato es ideal si buscas más energía y reducir fatiga muscular. Evita el óxido de magnesio, que apenas se absorbe. Dosis habitual: 200–400 mg al día, preferiblemente por las noches.
Fuente: National Institutes of Health (NIH) / Office of Dietary Supplements
¿Dónde comprarlo?
Lo encuentras en Seima Family Wellness, una de mis marcas favoritas y recomendadas.